Hay pruebas que Dios no provoca, pero sí permite. El enemigo puede intentar sacudirte, tentarte, desgastarte y hacerte dudar; pero nunca actúa fuera de los límites que Dios establece. Lo vemos con Job y también con Pedro: la prueba llegó, pero Dios seguía teniendo la última palabra. Y aquí está lo poderoso: lo que el enemigo pretende usar para destruir tu fe, Dios puede usarlo para purificarla, fortalecerla y demostrar que es genuina. Jesús le dijo a Pedro: “Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte.” — Lucas 22:31-32 La prueba no significa que Dios te abandonó. A veces significa que tu fe está siendo llevada a un lugar donde tendrá que dejar de ser solamente palabras y convertirse en convicción. El enemigo quiere que la prueba termine contigo. Dios puede hacer que tú salgas de ella con una fe más fuerte. 📖 Job 1:10-12 | Lucas 22:31-32 | Santiago 1:2-4 | 1 Pedro 1:6-7
0.0% ERengagement of this clip — above the author's average (0.00%)
top 38%outperforms 62% of the author's clips
6%of the author's average views